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domingo, 27 septiembre 2020
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Reacciones adversas a medicamentos y el hígado

Se define como reacción adversa a medicamentos (RAM) cualquier respuesta nociva y no intencionada a un medicamento. Las RAM constituyen una importante causa de morbimortalidad y de aumento de los costes sanitarios. Los sistemas de farmacovigilancia de cada país, permiten la identificación y prevención de los riesgos asociados al uso de medicamentos, sobre todo de los fármacos de reciente comercialización; detectan señales a partir de datos del registro mundial de RAM y, además, dan soporte a las decisiones adoptadas por las agencias reguladoras de los diferentes países.

Solo una minoría de los medicamentos comercializados se retiran del mercado: la hepatotoxicidad es la causa más frecuente.

La hepatotoxicidad, implica daño (funcional o anatómico) del hígado, inducido por ingestión de compuestos químicos u orgánicos. El hígado está especialmente expuesto a toxicidad por razón de su función en la biotransformación, metabolismo y eliminación de agentes potencialmente tóxicos.

Ciertos productos medicinales, al tomarse en dosis elevadas o por un largo periodo de tiempo causan daños celulares, aunque la hepatotoxicidad es por lo general independiente de la concentración del fármaco, es decir, algunas drogas pueden causar daño hepático aún en dosis terapéuticas.

La notificación espontánea de RAM (por los pacientes y médicos) es el método más utilizado, barato y sencillo para reconocer nuevos problemas de seguridad, si bien su principal limitación es la infranotificación.

toxicos

Pero, ¿cómo prevenirlo? Las estrategias para prevenir la hepatotoxicidad pasan por:

a) Nunca automedicarse. Evitar (dentro de lo posible) el consumo de medicamentos, así como sus dosis altas. En ello, tu medico sabrá guiarte

b) Utilizar los medicamentos con precaución en aquellos pacientes con enfermedad hepática crónica o en los consumidores de alcohol en exceso, ya que este, podría interferir en el metabolismo del fármaco que estás tomando.

c) Buscar la opción con menor actividad hepatotóxica. En los pacientes de riesgo se recomienda la monitorización mensual de la función hepática. Se debe informar al paciente de la posibilidad de daño hepático, así como de los signos y síntomas de alarma, cesando el tratamiento inmediatamente en caso de que surgiera o se detectara algún indicio de hepatotoxicidad.

En nuestro país el Centro Nacional de Farmacovigilancia cuenta con un formato de notificación estandarizado (Formato para el Aviso de Sospechas de Reacciones Adversas de Medicamentos COFEPRIS-04-017) que permite colectar la información necesaria para la notificación de las RAM y cualquier otro problema de seguridad relacionado con el uso de medicamentos y vacunas.

También cuenta con un sistema de gestión de dichas notificaciones que cumple con los requerimientos técnicos para la transmisión electrónica de la información, a través de diferentes fuentes, a las instancias que realizan la farmacovigilancia en el país.

Con ello, además, se cumple con el compromiso de fortalecer el Programa Internacional para el Monitoreo de Medicamentos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que se opera a través del Centro de Monitoreo de Uppsala (UMC, por sus siglas en inglés) y que, entre otras acciones, alimenta la base de datos mundial de la seguridad de los medicamentos.

 

Referencia:

1.- Montané, E., & Santesmases, J. (2019). Reacciones adversas a medicamentos. Medicina Clínica.

2.- https://www.gob.mx/cofepris/acciones-y-programas/como-notificar-una-sospecha-de-reaccion-adversa

Artículo de Divulgación revisado y adaptado por el Dr. Jorge Luis Poo, Hepatólogo Clínico, miembro del Comité Editorial de tu portal AMHIGO y fundador del Grupo Mexicano para el Estudio de las Enfermedades Hepáticas