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jueves, 29 octubre 2020
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SI CUIDAS TU CUERPO, TU MENTE TE LO AGRADECERÁ. Y VICEVERSA.

Qué es el cuerpo de un ser humano, además de materia y forma?. Parece una pregunta destinada a un filósofo, pero en este espacio te enterarás de que eso que llamamos cuerpo es el espacio en el cual nuestra mente nace, crece y se desarrolla, hasta que lo que llamamos vida desaparece. Sin duda un gran tema para reflexionar !!!

Materia y forma son dos entidades que dependen una de la otra. Si no hay materia, no hay forma. Pero a la vez, no hay materia sin forma. La forma modifica a la materia y viceversa. Qué es el hombre sino una materia, con una forma de niño, de adolescente, de mujer joven o de hombre senior. Es la materia con forma. También, para los antiguos filófoso es el cuerpo con alma (mente) que alberga a la forma.

materiaLa forma, nuestra forma, de nuestra materia, cambia a través del tiempo. Y cambia en función del cuidado que hagamos de nuestra materia o bien cambia porque algo en nuestro entorno, a pesar nuestro, la modifica. Recuerdo que uno de mis maestros (Juan Tamayo) solía decir en sus clases, - Hola, imperfectos, mortales !, ante la mirada atónita y divertida de los estudiantes. Y vaya que lo somos y gracias a ello aprendemos que debemos cuidarnos y amarnos a pesar de que a través del tiempo llamado terrenal, nuestra forma irá cambiando, porque nuestra materia se irá modificando.

La reflexión médica de cuidar y preservar al cuerpo se entiende mejor si se imagina uno que el ser humano es la mezcla de un cuerpo y una mente (que para algunos de nosotros es donde se encuentra el alma) y que no es posible preservar el alma si no existe un cuidado del cuerpo y la mente. Por eso, el cuidado médico no es solo preservar el cuerpo sino a la mente, porque en el fondo todo trascienda al alma, y viceversa.

Para algunos la forma del cuerpo y de la mente, depende del alma que vive en ese espacio a través del tiempo. Desde el punto de vista filosófico, la concepcion del cuerpo ha cambiado a través de los tiempos.

aristoteles platonSegún Platón, en su concepción dualista, el hombre está compuesto de dos realidades distintas, el cuerpo y el alma. El cuerpo es la carcel del alma. Según él, nuestro cuerpo es un material mortal que se corrompe. Es decir, que a medida que vamos envejeciendo, el cuerpo se estropea. El alma es inmaterial e inmortal, es decir que no es algo físico: no puede verse, tocarse, pesarse. También es inmortal. Está encarcelada y prisionera en el cuerpo. El cuerpo, es un estorbo para el alma, porque a menudo impide la visión de las ideas por parte del alma. Además, el cuerpo arrastra con sus pasiones. Parecería ser algo así como un oasis, a veces incluso un burdel, pero a la vez un jaula para el alma. En ese contexto, el cuerpo parecería ser algo inferior, supeditado a cumplir placeres y el alma es algo superior, con aspiraciones espitiruales, de acercamiento a la armonía y a la perfección. Conviene aquí también rescatar el concepto del griego Aristóteles sobre el piloto y el navío. El simbolismo sería que ese piloto es la mente que controla un navío, es decir el cuerpo. 

 

Durante la llamada Edad Media conviene resaltar las ideas de Tomás de Aquino, que decía que "también el cuerpo es materia del alma y el alma es a su vez la forma del cuerpo. La relación del alma y el cuerpo es una relación natural, no una situación forzada y antinatural, según la cual estaría el alma en el cuerpo como el prisionero en la celda". Según la filosofía de Tomás de Aquino, el alma es una sola, pero dotada de tres clases de potencias: (1) potencias vegetativas puramente orgánicas, merced a las cuales se realizan en nosotros las funciones propias de las plantas que incluyen la respiración y la circulación; (2) potencias sensitivas, merced a las cuales se realizan en nosotros las funciones peculiares a los animales que incluyen el movimiento, pero también la satisfacción de los deseos; y finalmente, potencias intelectuales que son propias del ser humano: el entendimiento y el libre arbitrio. Decía él que "los actos de las facultades intelectuales son operaciones producidas únicamente por el alma y que no puede producirlas el cuerpo"; según su línea de pensamiento, "el alma continúa viviendo y produciendo actos espirituales incluso después de muerto el cuerpo". En cuanto a las funciones de la vida orgánica y sensitiva, son comunes al cuerpo y al alma, y cesan al momento de la muerte, que es cuando se separa al cuerpo del alma. Pese a la lucidez y aparente claridad de filósofos como Tomás de Aquino, muchas de las ideas medievales transmitidas por los predicadores cristianos y particularmente de los más intolerantes permitieron identificar a las enfermedades, las desgracias y la muerte con el pecado que se ejecutaba con el cuerpo.

Lección de anatomía del Dr. Tulp RembrandtDurante el Renacimiento europeo, siglos XIV y XV, gracias a la apertura a la disección de cadáveres. primero por famosos artistas, como Leonardo Da Vinci, el cuerpo alcanza una dimensión más propia e incluso digna ya que surge el conocimiento detallado de la anatomía del cuerpo en las Universidades de Padova, Venecia y Florencia, como un componente definido, específico de cada ser humano. Las formas masculinas o femeninas, que cambian a través de los diversas enfermedades; es la substancia humana que cambia de forma con aparente independencia de la mente o del alma.

En la época modernista, Descartes propone que existen dos substancias, la rex extensa y la rex cogitans, como si fueran dos entidades independientes, la primera atrapada en una forma y la segunda libre de viajar en el espacio y en el tiempo. La rex cogitans, la cosa pensante, permite al alma husmear en innumerables sitios y circunstancias, probablemente en función de las necesidades de esa alma. Decía que su naturaleza le indicaba que "tengo un cuerpo que expresa necesidades, que me dice que debo comer cuando tengo sensaciones de hambre y beber cuando tengo sensaciones de sed." También decía que su ser es, “una cosa que piensa, una cosa que duda, que entiende, que concibe, que afirma, que niega, que quiere, que no quiere, que imagina también y que siente”.

Para filósofos ingleses, como David Hume, poco a poco queda más claro que es el cuerpo la entidad que siente y fundamental para que se ejecute el acto de entender. Decía que “esas impresiones son la base del entendimiento que primero pasa por los sentidos (sensus: sentir con el cuerpo) para luego llegar al alma". 

Baruc de Spinoza, heredero crítico del racionalismo cartesiano, propone una sola sustancia para todos los atributos. Este pensador judío-holandés se declara monista, esto es, no cree en la existencia de un dualismo cuerpo–alma. Para Spinoza, el hombre es cuerpo y mente y todo en su conjunto es parte de una sustancia universal con infinitos modos e infinitos atributos. Su empresa es mucho más sutil: eliminar la pseudosuperioridad del alma sobre el cuerpo, tanto el alma como el cuerpo, expresan una misma y única cosa: un atributo del cuerpo es también un sentido del alma. En la antigua tradición semita (hebrea) la naturaleza del ser humano es más carne, una carne que a veces es cuerpo, pero que incluye al alma. Una carne que significa la totalidad corpóreo-espiritual del hombre.

femme bocal jpg 800x600Ya en la época contemporanea, Nietzche menciona “detrás de tus pensamientos y sentimientos hermano mío, hay un amo más poderoso, un guía desconocido. Se llama ‘sí mismo’ habita en tu cuerpo; es tu cuerpo”. El cuerpo y la corporalidad, constituye el medio constante para la relación con los otros. Foucault, entre otros, identifican en el cuerpo un límite, un acercamiento a la fragilidad, al sometimiento de las fuerzas que ordenan en lo físico y lo biológico. El cuerpo es además presencia, "Todo cuerpo en cuanto presencia está referido a los demás y a su vez se autocontiene a sí mismo. En cierta forma está unido a los demás y a la vez se diferencia de los demás: se percibe “un cuerpo” diferente a “otro cuerpo”, aunque ambos pertenecen al género humano."

Para Sigmund Freud existe otra realidad, además del cuerpo y de la mente, un espacio nunca antes descrito. En efecto, en sus estudios con pacientes con histeria, trata con sujetos con una serie de padecimientos corporales, una pierna paralizada, un ojo que no ve, etc. que no pueden ser referidos a causa orgánica alguna. En el lugar de la causalidad orgánica Freud se va a ver llevado a inventar el inconsciente, a plantear la hipótesis de que la causa de la enfermedad corporal son ciertos pensamientos de los que el sujeto nada sabe, que escapan a su conciencia. Es esencial señalar que lo que le conduce a Freud a la hipótesis del inconsciente son las palabras; las que hacen emerger la significación inconsciente, insabida para el sujeto mismo que lo padece, del síntoma que le afecta y modifica su estado de salud corporal."

Una de las propuestas más disruptivas de la filosofía del cuerpo, es la del filósofo contemporaneo Jean Luc Nancy, profesor de la Universidad de Strasbourg, que publicó su obra Corpus en 1992, ya influído por situaciones como las cirugías cardiacas, estéticas, de  prótesis de cadera, de trasplantes de organos. Menciona que el cuerpo es más bien "un acontecimiento", es la verdad del sujeto con su exterioridad y su excesividad. Para referirse al cuerpo, apenas en 2006 decía que no hay que olvidar que, "soy la enfermedad y la medicina, soy la célula cancerosa y el órgano trasplantado, soy los agentes inmunodepresores y sus paliativos, soy los ganchos de hilo de acero que me sostienen el esternón y soy ese sitio de inyección cosido permanentemente bajo la clavícula, así como los clavos en la cadera y la placa que une las vertebras de la espalda." Este pensamiento de Nancy, se relaciona con el concepto de Jacques Derrida sobre la diferencia entre el pensamiento y el cuerpo, entre la forma de la substancia y el contenido. Pero ahora, surge ese cuerpo que ya no es "la carcel del alma", sino una metáfora de la "deconstrucción orgánica". Para él, "escribir el cuerpo significa hacer inscripciones sobre él, tocarlo y esculpirlo con el pensamiento, desarrollar una somato–grafía, para hacer que el cuerpo mismo sea leído".

Finalmente, uno de los pensadores post-modernos como Gilles Lipovetsky recuerda que el ser humano contemporaneo vive en una paradoja existencial. Por un lado, reclama juventud, con todos los ingredientes de la medicina moderna que ello implica, cirugía reconstructiva, trasplantes e incluso terapia génica como una manera de resaltar el éxito o tal vez el culto al cuerpo. Por otro lado, crece la ansiedad por no tener lo que desea. Vive en una sociedad de hiperconsumo con necesidades creadas que no necesariamente le dan felicidad. Una era de vacío, un reino de lo efímero. 

microchip ocularSegún Chul Han, el filósofo surcoreano, también somos seres en una sociedad "que no trasmite ningún valor interior, si no que todo es exterior y basado en la apariencia, en lo que se ve y en lo que el sujeto muestra como la persona que quiere ser. Se sospecha de aquello que no es visible, o directamente no existe porque no se ve". Entonces, el sujeto puede transmitir su ser a través de una exterioridad transformada, transmitiendo sólo la parte que el sujeto desea compartir de si mismo.

Por otro lado, en esta era post-moderna, las tecnologías de la información, los micro-chips insertados en forma subcutánea, la robótica y las nuevas realidades virtuales permiten establecen vínculos mentales (para nada corporales) entre diversos seres. De pronto yo soy la esencia de mi grupo, de mi empresa o de mi cultura. De pronto yo soy una parte de la esencia del nosotros o del aquellos que buscan establecer un vínculo con tu individualidad o con tu grupalidad. Sin duda, las nuevas tecnologías permiten la formación de vínculos desde el anonimato debido a su característica fundamental de ausencia física. Es así que podemos expresarnos sin exponernos, al menos físicamente, habiendo una ausencia del cuerpo real.

Entonces, ese nuevo yo virtual trasciende la barrera de lo físico, de la substancia con forma definida o que cambia un poco a través del tiempo y de los acontecimientos relacionados con el uso o desgaste de esa forma (anatómica) para transformarse en un ente virtual que crece hacia formas casi infinitas, a través de la realidad aumentada o la viralización de las ideas. Pareciera ser que se rompe con la barrera del tiempo y del espacio. El contexto físico se vuelve menos importante a cambio de estar presente todo el tiempo. Podríamos argumentar que "ese nuevo yo" ya no es el ser humano original, sino un ente nuevo, un ser mitad materia y mitad tecnología. Sin embargo, allí sigue la fusión del cuerpo (modificado) y de la mente (también modificada) en una especie de mix de realidad virtual y real.

Se dice bien que no se puede detener el futuro, que en realidad es una forma avanzada del presente. Por ello, más vale que intentemos imaginar, en esta filosofía y ontología del cuerpo, su metamorfosis hacía un mundo a la vez real ya la vez virtual. Sea lo que sea, mitad materia orgánica biológica o cuerpo biónico y mitad mente con realidad aumentada e hipersensible al conocimiento, ya que aún así ese ser nuevo llamado hiperhumano deberá aprender a repararse para mantenerse en forma y en energía.  

A manera de conclusión y para tranquilidad de los médicos, a pesar de todo, el cuerpo deberá cuidar a su mente y viceversa. Resulta que el cuerpo que parece materia pura, también siente. La mente que parece substancia etérea también requiere conexiones neuronales que consumen energía, aún utilizando el subconsciente o descansando en el mundo de los sueños. Por eso, más allá de juicios morales, racionales o éticos, que maravilla de ser es aquel que en lugar de tan solo desaparecer busca hacer crecer su cuerpo con su mente y su mente con su cuerpo en una espiral de renovación y crecimiento que lo acercan a lo inmaterial y a la vez a lo eterno.

the incredible bionic man

Publicaciones:

1. Cobian Mario Teodoro. El cuerpo por si mismo. De la fenomelogía del cuerpo a la ontología del ser corporal. Rev. Filos.Open Insight,:vol.8, no.14, Querétaro jul./dic, 2017.

2. Aoiz Javier. Alma y cuerpo: piloto y navío. Sobre una antigua analogía. Episteme, vol.36, no.2 caracas dic, 2016.

3. Descartes R. Meditaciones filosóficas. 1647. 

4. Gómez Arévalo José Arlés; Sastre Cifuentes Asseneth. En torno al concepto de cuerpo desde algunos pensadores occidentales. Hallazgos, núm. 9, junio, 2008, pp. 119-131. Colombia. Universidad Santo Tomás, 2008.

5. Cicerone Daniel Alberto. La categoría de cuerpo en la ética de Baruch Spinoza. Interpretaciones metáfísicas y éticas. Andamios, vol.15, no.37, México may./ago, 2018.

6. Freud, S. Introducción del narcisismo. En: Obras completas. Buenos Aires: Amorrortu Editores, Volumen XIV. 1914.

7. Foucault, M. El cuerpo utópico. Las heterotopías, de reciente aparición. Ed. Nueva Visión. 1966

8. Mario Teodoro Ramírez. Pensar desde el cuerpo: de Merleau-Pünty a Jean-Luc Nancy y el nuevo realismo. Eidos no.21 Barranquilla July/Dec. 2014

9. Lipovetsky, G. Le bonheur paradoxal, essai sur la société d’hyperconsommation. París: Editions Gallimard. 2006

10. Chul Han, B. El aroma del tiempo. Herder Editorial. Barcelona. 2009.